Calzado de alimentación
Cualquier calzado de seguridad tiene que garantizar la protección más adecuada para cada situación laboral, siendo el
calzado de alimentación el más adecuado para trabajar en la industria alimentaria. El
calzado de alimentación ha de ser funcional, ergonómico y avalado por las normativas de seguridad. El
calzado de alimentación debe tener un amplio espacio para los dedos. Como cualquier equipo de protección individual (EPIS), el
calzado de alimentación ha de aportar al trabajador la máxima comodidad para el trabajo a realizar. Si se desea evitar el daño muscular y las vibraciones, fatiga muscular, penetración de agua, resbalones, acumulación de cargas estáticas y daños o rozaduras, se ha de usar
calzado de alimentación debidamente homologado. Existe la obligación de usar
calzado de alimentación en el área laboral, teniendo en cuenta las horas que transcurren mientras se trabaja. En los lugares de trabajo que existan riesgos para los pies (quemaduras, resbalones,...), el
calzado de alimentación deberá proteger eficazmente contra todos ellos simultáneamente. Un requisito básico que ha de tener el
calzado de alimentación, es estar equipado con puntera con un nivel de energía de 200J pudiendo ser la suela de cualquier material, incluso lisa. La marca CE en el zapato no es suficiente para establecer la calidad del
calzado de alimentación, es necesario analizar la normativa de los folletos informativos facilitados por el proveedor. El
calzado de alimentación se inspeccionará regularmente reparándolo o reemplazándolo en caso de deterioro.