Guantes térmicos
Los
guantes térmicos como su nombre indica, están diseñados para trabajar a altas o bajas temperaturas. El profesional elegirá los
guantes térmicos que mejor le protejan en el lugar de trabajo, teniendo en cuenta que existen diferentes modelos en el mercado. Los guantes de altas temperaturas están forrados con gran cantidad de algodón o algodón con carnaza y los guantes para bajas temperaturas deben ser impermeables para no dejar pasar el frío y la humedad. Los
guantes térmicos ofrecen un efectivo aislamiento térmico y rápido escurrimiento de los líquidos. En los
guantes térmicos se definen cuatro niveles de prestación siendo el 1 la menor protección y el 4 la máxima. La norma obliga a colocar un pictograma en los
guantes térmicos, informando al usario de la función que realiza y de que han sido probados y verificados. Los
guantes de térmicos están regulados por la norma EN-388 (riesgos mecánicos) y a la EN-407 (riesgos de calor y/o llama). Como cualquier guante, los
guantes térmicos, han de ser objeto de un control regular. Si los
guantes térmicos presentan deformaciones o desgarros, hay que sustituirlos por otros ya que habrán reducido su acción protectora. La elección del modelo de
guantes térmicos se hará por una persona capacitada para ello. Los
guantes térmicos llevarán el folleto informativo del fabricante donde estarán todos los datos útiles referentes al uso, limpieza, mantenimiento, clases de protección, marca,...