Protección anticaída
Las actividades realizadas en alturas son peligrosas, pudiendo llegar a tener accidentes graves. Es por ello obligatorio utilizar sistemas de
protección anticaída. Los sistemas de
protección anticaída son equipos de protección individual (EPIS) que protegen a la persona ante el riesgo de caída en altura. Los equipos de
protección anticaída se emplean siempre cuando la aplicación de protecciones colectivas contra la caída en altura no fuera posible por razones técnicas. La
protección anticaída en altura es fundamental, siendo responsabilidad de la empresa la formación y el entrenamiento adecuado para cada trabajador. Los sistemas de
protección anticaída están destinados a sostener al trabajador y nunca debe utilizarse para la parada de la caída. La
protección anticaída consta de un arnés anticaída, un componente de conexión destinado a parar la caída y un punto de anclaje, siendo éste muy importante porque es el que nos amarra a nuestro equipo de
protección anticaída. Los equipos de
protección anticaída pertenecen a las EPI (equipo de protección individual) de categoría 3, lo que quiere decir que son equipos para el nivel de riesgo más elevado: peligro de muerte o lesiones irreversibles para el trabajador. Cualquier sistema de
protección anticaída llevará obligatoriamente el folleto con las indicaciones del fabricante donde deben constar los datos útiles referentes a: montaje, ajuste, uso, limpieza, mantenimiento, accesorios, explicación de las marcas,... Todos los equipos de
protección anticaída deberán estar homologados por las normas europeas sobre equipos de protección individual (EPI).